El pasado 8 de diciembre vivimos un día lleno de alegría compartida en la
tradicional posada de Dr Sonrisas, iniciativa que, como cada año, nos llena
de energía, y nos recuerda el poder transformador del arte.
Este año nos sumamos llevando nuestro taller de dibujo y pintura, en el cual niños,
niñas y adolescentes dejaron volar su imaginación, y llenaron de color el día. Los
pequeños artistas crearon padrísimas obras, y demostraron que con creatividad y
un poco de pintura se pueden construir mundos llenos de magia, colores y esperanza.
Pero eso no fue todo: también organizamos un concurso de baile que fue el centro
de la diversión. La pista se llenó de talento, ritmo y muchas sonrisas. Las
coreografías, la energía y el entusiasmo de los participantes fue increíble. Y, como
incentivo extra, entregamos padrísimos premios que hicieron que cada paso de
baile tuviera un toque extra de emoción y entusiasmo.
Lo más inspirador de fue la participación de tantos pequeños soñadores que
forman parte de Dr. Sonrisas. Su alegría y felicidad contagiosa nos motivan a
seguir colaborando con esta gran causa. Agradecemos, cómo siempre, a nuestro equipo,
su entrega y compromiso hicieron posible este día tan especial.
